miércoles, 11 de enero de 2012

El Manager

1997.- Un día de repente, sin venir a cuento, se me ocurrió unir en una cinta cassette cuatro de las canciones que hasta entonces tenía grabadas y enviarlas a una casa discográfica o cualquier cosa que se le pareciera. Necesitaba una dirección de alguna empresa española y puesto que todos mis discos eran de grupos británicos o americanos, me acerqué al cuarto de mi hermana (otra vez mi hermana) y pillé el primer disco que apareció. El primer disco del duo "Ella Baila Sola" el cual hacía sonar una y otra vez por aquellos días. En el disco vi una dirección que parecía la del manager o el productor (por aquel entonces no sabía qué función desempeñaba uno u otro).

La maqueta que envié contenía cuatro temas: "Make hay while the sun shines", "I can see from my window a show", "Johnny Newman" y "Come to me". Metí la cassette en un sobre, escribí la dirección y lo eché en un buzón. Me olvidé en cinco minutos de la estupidez que había hecho.

A los cinco días recibí una llamada a mi casa del manager y productor de Ella Baila Sola. Gonzalo Benavides. ¡Estaba emocionado con las canciones! Me dijo que quería oír más temas y que si tenía cosas en castellano. También me dijo que si The Sticky Noise era un grupo o realmente era yo. Le dije que me pondría a trabajar inmediatamente en temas en castellano y se los enviaría. No le mentí y le dije que The Sticky Noise hasta el momento era yo aunque ya estaba en proceso de formación de una banda.

Cuando colgué el teléfono el corazón me palpitaba muy, muy fuerte, hasta el punto que creí que no saldría de esta emoción con vida. Recuerdo que salté sin parar gritando incongruencias durante varios minutos hasta desfallecer en mi cama.


Gracias Gonzalo!!!

viernes, 23 de diciembre de 2011

Blue School

1996.- Esta canción parte de una melodía que me rondaba por la cabeza aquellos días. Era pastosa y triste.  Se me ocurrió insertarle un solo de flauta dulce. La idea era que sonase como cuando estudiaba en el colegio y practicábamos en clase con la flauta. Sonaba a rayos. Cada una con una afinación diferente. Cincuenta flautas sonando a la vez y cada una por su lado. Esa era la idea. Del por qué de la letra prefiero no explicarlo y que quede para mí. Tiene su historia. Recordando las sensaciones de aquellos días se me ocurrió esta letra tan dramática.

En 1996 grabé algunas pruebas para Blue School y esta es una de ellas.
Durante las Navidades de aquel año, The Sticky Noise acudió alguna que otra vez a la radio local de San Juan de Aznalfarache donde tocamos algunos temas basados en mis maquetas.




My writing desk said you must die,
My teacher said, yes, you must die,
     My class room said, yes, you must die,
       And if you can you must run far away...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Awaiting your heart

1996.- Mientras iba captando miembros para "The Sticky Noise" yo seguía haciendo canciones en mi habitación. Por aquel entonces trabajaba en una canción que posteriormente se publicaría en el disco. "Awaiting your heart".

"Si intentas olvidar lo que sentimos
no creeré lo que dices
pero si quieres ser mi amiga no tienes más que cantar
canciones Beatles, canciones Beatles"

Esta es una de las primeras versiones que grabé del tema y aún conserva la frescura que considero que se perdió en la grabación definitiva. Eso sí, ganó en virtuosismo y sonido.

César García

1996.- Alejandro Rojas tiene un hermano que a mediados de los '90 trabajaba en una emisora de radio local en el pueblo de San Juan de Aznalfarache. A veces pinchaba mis maquetas. Un día Alejandro y yo fuimos a la emisora como "The Sticky Noise" a hablar un poco de estas canciones. Gustavo (el hermano de Alejandro me presentó a César García. Un tipo peculiar, que resulta que estudiaba Arquitectura como yo y no lo conocía. César tocaba el piano, de hecho estaba en 5º de piano en el conservatorio de Sevilla. Lo de las voces tampoco era un problema para él. La verdad es que no necesitaba un teclista puesto que era el instrumento con el que yo me defendía, pero necesitábamos personal que cantara coros y no tuviera problemas para los falsetes. Rápidamente entró a formar parte del grupo. Ya éramos un trío.



domingo, 20 de noviembre de 2011

Alejandro Rojas

1995.- Desde hacía algún tiempo solía charlar sobre música y cómics con un vecino del barrio. Alejandro Rojas terminó comprándose una guitarra eléctrica y un amplificador. Nos pasábamos horas tocando en el garaje de su casa e incluso formamos alguna banda con miembros que iban y venían. Alejandro aprendía muy rápido a tocar e incluso se atrevió a grabar las guitarras de algunas maquetas.
Johnny Newman era una canción que hablaba sobre la decisión de un tipo con nombre peculiar, que harto de la monotonía y la mediocridad de su día a día decide cambiarlo todo y empezar de nuevo con otro aire, con nuevas esperanzas y alegría contagiosa.

"Johnny Newman espera su día
No recuerda nada de ayer
Quiere vivir en un paraíso, es una decisión divertida
Quiere vivir en un jardín, un maravilloso jardín, su decisión es perfecta."

Las guitarras de esta canción están grabadas por Alejandro y siempre me han gustado especialmente. El solo es increíble.

Un día ensayando en el garaje junto a un batería y un bajista que se unieron durante unas semanas a nosotros, pensamos que había que ponerle nombre al grupo. Alejandro propuso "The Sticky Noise" tras darle muchas vueltas. Decidimos que estaba bien y así se quedó. No tenía mucho sentido pero sonaba bien. A partir de entonces seríamos The Sticky Noise.

lunes, 31 de octubre de 2011

I can see from my window a show

1994.- "I can see from my window a show". Aunque la canción ya tenía un año, esta versión, la cuarta o quinta, fue la que me convenció. Esta fue la primera canción que hice y que sirvió para el disco que grabé posteriormente. Por aquel año 1994 comencé a estar bastante agobiado con la carrera de arquitectura y por muchas cosas que me rodeaban y sentía la necesidad de escapar y de dejarlo todo atrás, al menos por algún tiempo. Comencé a tratar la temática en mis canciones casi inconscientemente. Necesitaba mirar más allá a través de la ventana y conocer otras cosas. Ese es el espectáculo que creía que podría contemplar.



De algún modo, este tema me hizo volar, escapar, vibrar. Como ya os contaré, fue la responsable de que alguien se interesara por mí para grabar un disco.

La canción la grabé con una batería, una pandereta, bajo, varias guitarras y por su puesto muchas voces. Sin teclados, desnuda. El resultado me sorprendió a mí mismo.

Aún me estoy viendo sentado en mi cama, grabando el bajo repetitivo, con la púa, casi rompiendo las cuerdas para que sonase potente y como un pincho, arañando. En el disco, el bajo suena más controlado, comprimido, envolvente, melódico... y no es lo mismo.

Durante la grabación del disco, el teclista, Andrew Phillips, nacido en New York, me comentó que sintácticamente está mal construido el título. Se debería decir " I can see a show from my window" aunque me lo podía perdonar como una "libertad poética".

La canción estuvo a punto de convertirse en tema para un spot televisivo de Cocacola antes de la terminación del disco, pero por razones que ignoro, la historia no llegó a cuajar.

Veo desde mi ventana un espectáculo
creo que es una obra de arte
Sabes que es una canción para ti
aunque yo no lo he sabido hasta ahora...

domingo, 16 de octubre de 2011

Make hay while the sun shines

1993.- Una mañana me encontraba en el salón de mi casa bicheando un diccionario de inglés-español cuando encontré una sección de frases hechas. Una de las frases me llamó poderosamente la atención. "Make hay while the sun shines". Literalmente algo así como "Haz o siembra heno mientras brille el sol". Su significado real era "Aprovecha las oportunidades". ¡Increíble título y tema para una canción! Rápidamente me puse a grabar con esta frase en la cabeza y tras algunas versiones desechadas conseguí estar satisfecho con la canción. Muy satisfecho. Era Beatle, era Beach Boys, era yo. Ahora pienso que la intro es pesada e innecesaria pero la canción me sigue encantando.


"Make hay while the sun shines" me gustaba tanto que decidí enviarla a un programa de radio en M-80 dedicado a The Beatles. Pocos días después, escuchaba el programa en mi coche una tarde de verano sentado con mi entonces novia cuando sin previo aviso, sonó mi canción. La sensación no se puede describir. El estímulo fue brutal. Nunca antes había sentido algo igual. Entonces descubrí que me gustaba que mis canciones sonaran por la radio, me gustaba saber que había gente escuchando mi trabajo.

Decidí que tenía que grabar un disco.