lunes, 26 de septiembre de 2011

The Beach Boys

1991.- Mientras estudiaba mis exámenes finales de Junio en la Escuela de Arquitectura, mi hermana me daba la paliza escuchando una y otra vez unas cancioncillas playeras que no hacían más que girar una y otra vez en mi cabeza de manera incesante. Estas canciones me machacaban el cerebro y no lograba concentrarme en los exámenes. En cualquier caso no llegué a preguntarme en ningún momento quién era el grupo que cantaba aquellos temas. Mi obsesión era tratar de aprobar el curso.

Un día de verano llegué a mi casa muy tarde, todos dormían y tras prepararme una cena me puse a zapear en la televisión. El La 2 ponían un concierto. Se trataba de unos señores mayores sobre un escenario en la playa. El público era tipos en bañadores y chicas en biquini. No se trataba ni más ni menos que de Los Legendarios Beach Boys. Accedí a ver el concierto. Al escuchar la primera canción comprendí que se trataba del grupo que tocaba las canciones con las que me machacaba mi hermana!!! Y me gustaba!!! Me encantaba!!!

Devoré todo el concierto del cual conocía prácticamente todas las canciones.

Al día siguiente decidí comprar un vinilo de The Beach Boys. El primero que encontré fue uno llamado The Beach Boys Collection. Era ni más ni menos que el mismo disco que mi hermana ponía una y otra vez  un mes antes.

Llegué a mi casa de nuevo muy tarde, por la noche y no pude esperar a escuchar lo que tenía entre las manos. El equipo de música se encontraba en el salón de la casa así que decidí ponerlo y escucharlo con auriculares. La primera canción que escuché fue Good Vibrations. Todavía recuerdo mi sensación y cómo se me ponía la piel de gallina. Cuando aparecieron los chelos en la estrofa final no comprendía lo que estaba escuchando, no sabía qué había estado haciendo hasta entonces. Las voces, la instrumentación, la producción se salía con mucho de lo que había escuchado nunca.

A la mañana siguiente no pude soportarlo, conseguí convencer a mis padres de que el equipo de música tenía que estar en mi habitación. Así hice y así comencé a escuchar a The Beach Boys hasta la saciedad, obsesivamente. El concepto de música cambió para mí en aquel instante.

Después de haber conocido muchos grupos, mucha música, hoy día, todavía no he encontrado un momento musical que supere a aquella noche en que escuché por primera vez Good Vibrations con los auriculares a las tantas de la noche.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Álvaro Rendón y The Beatles

1990.- Álvaro Rendón era un profesor de dibujo técnico que tuve en COU. Era un profesor atípico. Muy cercano a los alumnos y muy lejano a los profesores. Nos hablaba de sus cosas y entre ellas nos comentaba cómo cuando era joven no paraba de escuchar el disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de The Beatles. Hablaba de esto con tanta energía y entusiasmo que me llegó a picar la curiosidad. ¡Me atrevería a comprar un disco que no fuera de Supertramp! Cuando escuché el vinilo me quedé fascinado por un grupo del que no conocía más que She loves you y poco más. El disco fue una revelación. En ese momento supe que las canciones que haría en adelante se verían afectadas por la música de un disco que descubrí nada menos que veintitrés años después de su publicación.


Hoy día le sigo agradeciendo a Álvaro sus clases (no clases) y las conversaciones que mantuve con él durante muchos días por aquel entonces. Cuando grabé mi disco ya no mantenía contacto con él. Le coloqué entre mis agradecimientos y le llevé personalmente una copia del CD al buzón de su casa.

domingo, 4 de septiembre de 2011

A grabar!

1989.- Con la experiencia a cuestas de haber formado parte de algunos grupos, decido concentrarme en aprender a usar mi multicpistas y grabar todo aquello que se me ocurre. Supertramp es mi fuente de inspiración y se nota su influencia en aquellas grabaciones. De entre las muchas cosas que grabé por aquellos años he decidido subir esta canción. Se llama "Come to me" y se respira un aire muy Rick Davies. Me encantaba esta canción! Por fin estaba empezando a hacer la música que quería y yo era responsable de cada uno de los instrumentos y de la producción, de los arreglos y las mezclas. A pesar de ello, hoy día pido perdón por la calidad del sonido. Poder crear canciones me hacía sentir increíble!

domingo, 28 de agosto de 2011

Vaca Flaca

1989.- Tras la pequeña aventura con Anatema Sit (grupo que continuó actuando unos años hasta que finalmente se disolvió), decidí ahorrar con mucho esfuerzo, comprar instrumentos y una mesa multipistas para grabar mis propias canciones. Las ideas me pasaban por la cabeza y se me escapaban así que era hora de grabarlas para que quedasen de algún modo fijadas en algún medio. Mientras aprendo a utilizar la mesa (cuatro pistas analógica) formé también con dos amigos el grupo Vaca Flaca. Nos reunimos esporádicamente para grabar temas. El trio lo conformaban Alberto Ibáñez (ex-miembro de Anatema Sit y gran amigo) con la guitarra y la viola además de ser el vocalista del grupo, Antonio Ibáñez (hermano de Alberto) con el bajo y yo tocando los teclados. Durante unos años grabaríamos algunos temas y en el año 1994 llegamos a actuar en el auditorio de la Escuela de Arquitectura de Sevilla con gran éxito. Uno de los temas que interpretamos en esta actuación sería "I can see from my window a show" la cual compuse concretamente para el evento y posteriormente se grabaría para mi disco.

sábado, 27 de agosto de 2011

Anatema Sit

1988.- Junto a unos amigos del Instituto formo parte de un grupo. Nos hacemos llamar "Anatema Sit" no recuerdo por qué. Los formamos el batería David López (que luego grabará algunas baterías en el disco de Ruido Pegajoso). David se compró la batería para la formación de grupo así como José Luis Montesinos (Hoy profesor de música en un conservatorio de música) se compró su primera guitarra elécrica. Alberto Ibáñez (profesor de música en el conservatorio de Sevilla) también se hizo con una guitarra eléctrica. Francisco Lozano era el vocalista y yo estuve un tiempo tocando un pequeño teclado Casio hasta que me pude comprar un bajo. Las canciones estaban creadas por Alberto Ibáñez y José Luis Montesinos. Aún así hice mi primera canción para el grupo (se llamaba "Libros de guerra").
El grupo consiguió realizar algunas actuaciones en fiestas colegiales e Institutos y se presentó a algunos concursos sin éxito. En 1989 decidí abandonar el grupo porque no me siento identificado con lo que se hacía.


Supertramp

1987.- Cursando 1º de BUP en el Instituto Vicente Aleixandre de Triana (Sevilla) topo con nuevos amigos muy aficionados a la música. Escuchan incansblemente Dire Straits y uno de ellos, toca la guitarra. Rápidamente me intereso por este instrumento y pongo todo mi empeño en aprender a tocarla. Entre los discos que escuchamos se encuentra una recopilación de Supertramp: "Autobiography of Supertramp". ¡Simplemente me encanta! El primer disco que compro en mi vida con mis ahorros es "Crime of the Century". Aunque mi hermano mayor ya había comprado algunos vinilos de Mike Oldfield y de Queen, nada me había impresionado tanto en la vida como todas y cada una de las canciones de "Crime of the Century". A partir de ahí comienzo a escuchar una y otra vez el disco obsesivamente demenuzando cada voz, cada instrumento, cada sonido, la producción, la mezcla...


¡Qué barbaridad de disco!

Posteriormete me compraría todos y cada uno de sus discos. Cada día aprendo algo nuevo de la música de Rick Davies y Roger Hodgson.

El misterio de la música

1983.- Desde muy pequeño siempre he mostrado un interés importante por la música. Por cumpleaños y Reyes siempre pedía una armónica o un pequeño piano de juguete. Me fascinaba poder tocar un instrumento. En el año 1983, por aquello de las clases de música del colegio me hago con una melódica, es la que veis en la foto. Todavía la conservo y la he utilizado en el disco y en conciertos. Escrito a bolígrafo en la funda se puede leer: "F. JOSÉ TORRES GONZÁLEZ. 5º A". Algo que parece tan normal a mí me causaba una sensación mágica. ¡Mientras soplas, aprietas cualquier tecla y se emite un sonido tan dulce!. Me encanta el sonido de la melódica. Posteriormente, por temas de adaptación al grupo me pasé a la clásica flauta dulce aunque la melódica quedó en mi mente como un instrumento misterioso y fascinante.